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cuadernodenoche / lunas

Estrellas de Oriente

Estrellas de Oriente

 

 

Melancolía. László F. Földényi

 


[…]
Hemos de recurrir a conceptos para hablar de algo que se enfrenta a los conceptos hasta hacerlos inalcanzables como espejismos. Buscamos ayuda en la gramática de las palabras y en el sonido de las frases, pero éstas, intentan tematizar y hacer claro y comprensible algo que las precede. La lengua es sonora, pero tarde o temprano ha de callar: también es hija del silencio. Las palabras dicen menos de lo que querríamos expresar con ellas. Nos desorientan, apartan nuestros pensamientos de sus metas iniciales, hasta tal punto que nosotros mismos nos sorprendemos mientras hablamos: queríamos decir otra cosa, no aquello que las palabras, la entonación y las estructuras lingüísticas hacen creer. La palabra dice menos de lo que queremos comunicar; pero el hecho de que los malentendidos nunca puedan desterrarse de la vida nos enseñan que no se trata de una mera imperfección técnica, sino de la paradoja más propia de la lengua y de la comunicación: las palabras revelan poco porque contienen demasiado. No importa qué digamos y de qué hablemos, nuestras palabras no transmiten sólo lo que deseamos comunicar. Sus honduras albergan otro indecible mundo que también les da vida. De este otro mundo podemos decir algo, claro está..., pero con ello no lo agotamos, sino que tan sólo corremos sus fronteras, ampliando así un horizonte siempre inalcanzable. Todo esto no reduce ni un ápice la importancia de las palabras, de los conceptos, del habla en general; pero la palabra, para alcanzar verdadero significado y significancia, ha de ser consciente de su servidumbre y comunicar también su fragilidad.
[…]

 

De Melancolía
(Editorial Galaxia Gutemberg, Barcelona 2008)
 

2009. Por un mundo mejor

2009. Por un mundo mejor

 

 

Hatta

Hatta

 

 

 

 

Sólo quiero estar en su seno. Fadwa Tuqan

 

Sólo quiero morir en mi tierra,

Que me entierren en ella,

Fundirme y desvanecerme en su fertilidad

Para resucitar siendo hierba en mi tierra,

Resucitar siendo flor

Que deshoje un niño crecido

En mi país.

Sólo quiero estar en el seno de mi patria

Siendo tierra

Hierba

O flor

 

 

 

 

De La noche y los jinetes

(traducido del árabe por María Luisa Prieto)

 

Poema. Ada Salas

 

 

 


Celebrado el banquete.
Cansados de mirar los huesos.
Ahíto de quemar los párpados del mundo

Ven

Donde esta oscuridad pueda sanarte.

 

 

 


Fuente: Pliegos de Yuste

 

 

Misticismo. Juan Eduardo Cirlot

 

 

 

 

El misticismo no es una tendencia, ni un estilo, ni siquiera un

movimiento del espíritu: el misticismo es un altura.

[…]

 

 

 

 

 

 

 

 

De Diccionario de los ismos.

(Ediciones Siruela, Madrid 2006)

 

Como la luna en el agua. a Berna Wang

Como la luna en el agua. a Berna Wang

 

 

 

  comolalunaenelagua.blogspot.com

El tiempo. J.L. GIMENEZ-FRONTIN

 

 

 

¡Calma! ¡Silencio! ¡Escucha!

 

Batiendo está sus alas

en la noche.

 

Y ahora ¡olvídalo!

rápidamente ¡olvídalo!

 

 

 

 

 

 

De La sagrada familia y otros poemas

(Editorial Lumen, Barcelona 1972)

 

La planta verde. Wallace Stevens



Es el silencio una silueta que ha pasado.
Se han convertido las rosas leónidas de otu-bre en papel
y son las sombras de los árboles
como paraguas naufragados.

El decadente vocabulario del verano
no dice nada ya.
El marrón en lo más bajo del rojo,
el naranja que abajo amarillea

son falsificaciones procedentes de un sol
en un espejo, sin calor,
constantes secundarios,
un bajar hacia lo definitivo…

Pero una planta verde deslumbra, mientras miras
la leyenda del bosque oliva y grana,
deslumbra, fuera de la leyenda, con  el bárbaro verde
de la severa realidad de la que forma parte.

 

 

De La Roca
(Lumen, Barcelona 2008)

 

ADAMAR Nº 32

ADAMAR Nº 32

 

  

 

                                                                                                                         http://www.adamar.org/

166. Aprensiones. Sylvia Plath

 


Una pared blanca, sobre la cual el cielo se crea a sí mismo:
Infinito, verde, absolutamente intocable.
Los ángeles, nadan en él, y los astros, con idéntica indiferencia.
Ellos son mi medium.
El sol se disuelve en la pared, sangrando sus luces.

Ahora una pared gris, rasguñada y sanguinolenta.
¿No hay ninguna manera de salir de la mente?
Tras de mí, pasos que descienden en espiral a un pozo.
No hay árboles ni pájaros en este mundo,
Tan sólo amargura.

Esta pared roja se retuerce continuamente de dolor:
Un puño rojo, abriéndose y cerrándose,
Dos bolsas grisáceas, como de papel.
De eso es de lo que yo estoy hecha; de eso y del pánico a que me
                                                                                  [lleven
A empujones, bajo una marea de cruces y una lluvia de pietás.

Sobre una pared negra, pájaros imposibles
De identificar giran la cabeza mientras chillan.
¡Ninguno de ellos habla de inmortalidad!
Fríos espacios avanzan hacia nosotros,
Acercándose a toda prisa

                                                                   28 de mayo de 1962

 

 

De Poesía completa
Edición de Ted Hughes. Traducción y notas de Xoán Abeleira
(Bartleby Editores, Madrid 2008)

La noche... Paloma Paredes

 

La noche tenía festones de luna llena.

 

Los corderos desnudos

con tocados de plata.

 

Discurso silencioso

Cantata del café.

 

El abrazo de los árboles muertos.

 

 

 

La melancolía... Jean Clair

 

[…]

 

La melancolía moderna es, en suma, el estado de una conciencia

que no es tanto una conciencia abandonada por el sentido de la

realidad, a la manera de Ariadna en la obra de Giorgio De Chirico,
abandonada por Teseo, como una conciencia, al contrario, sumergida

o enterrada. La conciencia melancólica es la que se aleja del mundo

de lo vivo, de los humanos, para caer en el mundo de lo inerte, de

las cosas. Al final, es una conciencia que, en su obsesión de la muerte,

acaba por convertirse en cosa, por concebirse como objeto petrificado,

pues la realidad inerte de los objetos se ha vuelto su único refugio,

su único consuelo, su única alegría frente a la amenaza de su

desaparición.

 

 

[…]

 

 

 

 

De Malinconia

(La balsa de la Medusa – Visor, Madrid 1999)

 

Todo cuanto sé. C.Dolores Escudero

 

 

                                           Tiento de falsas de sexto tono

                                             Sebastián Aguilera de Heredia

 

 

 

Todo cuanto sé;               aún

desconocer.                  Tanto

Tanto.

Todo.

 

Donde no estarás,   no estaré;

donde no somos.

 

Tiento

de tu aliento,                quieto.

Tiento                          quieto

de tu aliento, siento.

 

Tiento.

 

Tiento;

                  todo

                                 quieto…

 

 

 

 

En Liétor (Albacete), 1985

 

 

 

VIII Balthazar Transcelan

 

Ciudad de olvido, donde tras larga vía

me recluyo para seguir la línea

que lleva al Nilo y al viaje nocturno, definitivo,

sin metamorfosis para mí en un cuarto sol…

Ciudad de olvido, otórgame el olvido,

y que quede mi espíritu como un pétalo leve…

¿Dónde están el templo de Serapis, el Museo,

la biblioteca que albergaba?

¿Dónde se han refugiado las ideas de Porfirio,

de Plotino, de Anastasio, de Orígenes?

Mas todo permanece en el aire,

invisibilidad que la respiración absorbe:

Toda esperanza está latente en lo no visto

 

 

 

 

De Poemas de Alejandría

(AdamaRamada Ediciones, Madrid 2008)

http://www.adamaramada.org/autor.php?btranscelan

 

Hombres, sombras, nombres. Juan Eduardo Cirlot

 

Hombres, sombras, nombres.

 

Claridad, caridad, cantidad.

Cruz, cruces, crucemos.

 

Cielo de los planetas, cielo de las cometas,

cielo de las estrellas

fijas.

 

                     Adoremus.

 

 

 

 

 

 

De Los Espejos (1962)

Del no mundo (Poesía 1961-1973)

Edición de Clara Janés

(Ediciones Siruela, Madrid 2008)

 

Ciento y treinta y cuatro. Antonio Medinilla

 

 

Verso de lazo

Beso de loza

Verbo de larva

Virgen versus nada-

Yace el alma

devorada-

 

 

 

 

 

 

 

De Medievo

(adamaRamada ediciones, Madrid 2005)

 

Disco de Nebra

Disco de Nebra

 

 

 

  Es la representación más antigua de la bóveda celeste, realizada en Alemania en la Época de Bronce.

Li Po. Daniel Chirom

 

 

La luna callada

canta en el valle.

Nadie la escucha

salvo Narciso

que ha extraviado su lago

y la mira. 

 

 

 

Fuente: http://www.poesiaeljabali.com.ar/2candelabros.htm