VACACIONES 2007: Paloma PAREDES
"Soy rehén de una palabra que, a su vez, es rehén del silencio",
decía él.
"La muerte se encuentra, primero en la palabra.
"Asimismo, la mía no busca allí donde, febriles, otras palabras se
agolpan, sino allí donde se retiran con su difunta eternidad", decía el.
No se piensa en la muerte, en el vacío, en la nada, en Nada; sino
en sus innombrables metáforas: una forma de soslayar lo impensado.
De El pequeño libro de la subversión fuera de sospecha (Editorial Trotta, Madrid 2008)
[…]
La luna le ha comprado
pinturas a la Muerte.
En esta noche turbia
¡está la luna loca!
[…]
Toda la noche ladraron los mastines. Bajo
la densa niebla, ladraron tristemente.
Ahora ya amanece en la braña nevada.
Toda la noche deambulé por los desvanes hú-
medos de helechos, por las paneras olorosas
a grano abandonado, a soledad.
Busqué en las viejas arcas el idioma del
hilo. Penetré en su memoria como el silen-
cio en las sustancias corrompidas.
Y no pude soportar el bramido del tiempo.
Ahora ya amanece en la braña nevada. Aho-
ra ya amanece.
De Memoria de la nieve (Consejo General de Castilla y León,
Burgos 1982)
Nuestra quietud es dulce y azul y torturada en esta
hora.
Todo es tan lento como el pasar de un buey sobre la
nieve. Todo tan blando como las bayas rojas del acebo.
Nuestro abandono es grande como la existencia, pro-
fundo como el sabor de las frutas machacadas. Nues-
tro abandono no termina con el cansancio.
No es un error la lentitud, ni habitan nuestra alma
las oquedades del conocimiento.
En algún zarzal lejano anida un pájaro de aceite que
nace con el día. Siento su sed granate algunas veces.
Su abandono es tan dulce como el nuestro.
Su lentitud no está desposeída de costumbre.
De La lentitud de los bueyes (Provincia, Colección de Poesía.
Institución “Fray Bernardino de Sahagún” – Leon 1979)
Platero es pequeño, peludo, suave; tan
blando por fuera, que se diría todo de
algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos
de azabache de sus ojos son duros cual dos
escarabajos de cristal negro.
...
De Platero y yo (Editorial Losada, Buenos Aires 1947)
Hablo de lo profundo de la noche
Hablo de lo profundo de la oscuridad
y de lo profundo de la noche hablo
Si vienes a mi casa amor mío tráeme una lámpara
y un ventanuco
desde el que pueda mirar la feliz callejuela
De Nuevo Nacimiento (Ediciones del oriente y del mediterráneo, Madrid 2004)
Traducción de Clara Janés y Sahand
[…] En todo caso, es de Fiedler de quien he tomado
la teoría básica de este libro, la teoría de que el arte
ha sido, y es todavía, el instrumento esencial en el
desarrollo de la conciencia humana. […]
De Imagen e idea (Fondo de Cultura Económica, México 1957)
“La actividad artística comienza en el momento
en que el hombre se encuentra frente a frente
con el mundo visible como algo terriblemente
enigmático… En la creación de una obra de
arte el hombre se entrega a una lucha con la na-
turaleza no por su existencia física, sino por su
existencia espiritual.”
manada de okapis dado al llanto el río de los dedos carnudos
hurga en el cabello de las piedras mil lunas espejos giratorios
mil mordiscos de diamantes mil lenguas sin oración
fiebre almocárabes de arco oculto al remolque de manos de piedra
cosquilleando la sombra de los sueños sumergidos en los simulacros
del mar
De Las armas milagrosas (Ediciones Librerías Fausto, Buenos Aires 1974)
Agoniza la línea con el día
y entra en el negro,
en el infinito colapso del secreto.
De La indetenible quietud - En torno a Eduardo Chillida
(Editorial Siruela, Madrid 2008)
[...]Lo que lloré al romper la crisis fueron
lágrimas de angustia, no de arrenpentimiento.
Y estas son las que lavan; aquellas irritan
y excitan.[...]
De Diario íntimo (Alianza Editorial, Madrid 1974)
El cansancio. De nuevo, el
cansancio. El esfuerzo por
sobrevivir. Reiterado
Observar las nubes.
Dentro.
Barrer.
Dentro.
Elegir quedar.
Toda nube
lleva una trayectoria. Asumir
la trayectoria. Imposible
barrer todo siempre. Está el
cansancio.
Aunque también el de
las trayectorias. De ver pasar las nubes.
También ese cansancio.
Entonces,
por un momento, ahora.
Sin voluntad. Y casi está bien.
Hasta pensar el estar bien y convertirlo
en nube. En trayectoria.
De Hilos (Ed. Tusquets, Barcelona, 2007)
Premio de la Crítica 2007
La noche vacía ─
el miedo, alma mía,
a que la ceniza
escriba en tus labios:
"Debemos marcharnos"
y a que yo los lea
con pálida prisa
mientras me acarician
despacio, despacio.
De Ondulaciones - Poesía Reunida (1968-2007) (Ed. Galaxia Gutenberg/
Círculo de Lectores, Barcelona 2008)
Un abismo de silencio nos separa
Yo estoy de un lado del abismo -tú del otro-
No puedo verte ni oírte -pero sé que estás allí-
Suelo llamarte por tu nombre infantil
Y finjo que el eco de mi grito es tu voz.
Cómo podemos franquear el abismo -nunca hablándonos,
[tocándonos-
Antes pensaba que podríamos llenarlo con nuestras lágrimas
Ahora quiero destrozarlo con nuestra risa.
De Té de manzanilla & otros poemas
Selección, traducción y prólogo:
Mirta Rosenberg y Daniel Samoilovich
(Buenos Aires: Bajo La Luna, 2006)